Cómo actuar si tu hijo tiene un tic nervioso


¿Tu pequeño ha empezado a giñar un ojo involuntariamente? ¿Hace unos días que arruga la nariz repetidamente y sin motivo? ¿Ha comenzado a pestañear compulsivamente? Déjame que te informe de que tu hijo tiene un tic nervioso. No necesita un castigo, sino tu ayuda con estos consejos.

Hijo_tiene_tic_nervioso



- Te estás mordiendo las uñas!!
- Sí mami, pero es que no puedo evitarlo.

Confieso que desde que cumplí cinco años he ido adoptando diferentes tics nerviosos sin aparentes motivos. 
El primer año, torcía el cuello hacia un lado con tanto énfasis que casi me provoco una tortícolis aguda.
El siguiente año, parpadeaba tan repetidamente que mi madre me obligó a visitar al oculista, porque tenía miedo que padeciera algún problema visual.
El siguiente año, arrugaba tanto la nariz que parecía un conejo olfateando.
Y ahora me muerdo las uñas (como ya os confesé aquí).


¿QUÉ ME PASA? ¿A QUÉ SE DEBEN ESOS TICS NERVIOSOS?

Ahora sé que mis tics provienen de estar viviendo una época de cambios, de adaptación, de inestabilidad ... Soy un niño tímido y perfeccionista, así que el estrés de querer hacer las cosas bien y ser aceptado por los demás me crea inquietud.

Mis gesticulaciones repetidas son actos involuntarios que me ayudan a canalizar mis nervios. Al igual que tú fumas o comes compulsivamente chocolate, no te avergüences. Son simplemente impulsos


¿CÓMO PUEDES AYUDARME A AFRONTAR LOS TICS NERVIOSOS PARA QUE DESAPAREZCAN?


1. No me castigues. Si lo haces, me harás sentir peor y me conducirá a un círculo vicioso difícil de solucionar. Pero sí indícame que lo estoy haciendo para que sea consciente.

2. Cambiemos de actividad cuando tenga el tic nervioso, para distraerme

3. Reserva tiempo para hablar conmigo. Me vendrá bien exteriorizar mis dudas, problemas, emociones ... No minimices mis preocupaciones. Soy pequeño, pero mis problemas para mí son  importantes y grandes.  Y ante ellos, no me des soluciones yo mismo trataré de buscarlas y, al aplicarlas, harán que mi autoestima aumente.

4. Comparte actividades conmigo: con humor y metas alcanzables.

5. Prémiame y elógiame cuando logre controlar el tic.

6. No me sobrecargues con actividades que me producen estrés.

7. Llévame al pediatra si el tic nervioso persiste más allá del año, imposibilita mis tareas cotidianas y afecta a mi rendimiento escolar. Quizás haya algo más importante que deba supervisar un profesional.


Consejo para padres: No quieras un hijo perfecto, desea un hijo feliz.    

 
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